Azul y Verde
LA ALIANZA DE GAIA

 

 

Nebulosa del Aguila

 

NACIMIENTO

POLVO

DE

ESTRELLAS

 

 

Supernova

 

 

Sierra de la Nieves

 

 

 

Cretásico

 

 

LA PIEL DE LA TIERRA

CORTEZA CONTINENTAL

Y

OCEÁNICA

 

Peridotitas

 

 

 

 

Atardecer Peridotitas

 

 

 

 

 

Las Tres Rocas

 

 

 

Danzando

 

 

 

LAS DORSALES

OCEÁNICAS

 

 

Dorsales oceánicas

 

 

 

SUBDUCCIÓN

 

Subducción

 

 

 

 

OBDUCCIÓN

 

Obduccion

 

 

LOS PUNTOS CALIENTES

 

 

Volcan Kilauea

 

 

LOS PUNTOS TRIPLES

 

 

Hexagono Saturno

Lago

 

LA ALIANZA

 

Alianza

 

Aurora

 

 

 

"LA ALIANZA"

 

"Vísteme con tres colores

Verde, Rojo y Azul.

Verde, del mirar intenso,

 de la Vida, de su aliento.

Rojo sangre de pasión,

 que da Poder a la acción.

Azul, del Infinito Eterno,

del sentir del corazón.

Vísteme con tres colores,

Verde, Rojo y Azul, 

los colores que usa el Cosmos

para dibujar la Luz."

 

La Tierra es el planeta Azul, como Marte es el Rojo, cuando se les ve desde la lejanía, pero cuando nos acercamos a vista de pájaro, el color que más domina en la Tierra es el Verde, el color de la Vida por excelencia, al que hoy la mayoría de las criaturas estamos ligados: el color de la clorofila, con el que los Vegetales fabrican "su" y "nuestro" alimento, y para mas generosidad, oxigenan la atmósfera.

La historia de la Vida en la Tierra está llena de catástrofes  y adversidades que han sido superadas, en parte debido al enorme potencial que la Vida orgánica posee para superar la adversidad, en parte a que las condiciones para la expresión de esa Vida, se han mantenido siempre dentro de unos límites tolerables.

No tenemos más que mirar al cielo y ver al planeta Marte, sin Vida orgánica aparente pero con rastro de haberla tenido en un pasado. Sus condiciones físicas se han convertido en inhóspitas e inviables, para las formas de vida superiores (pluricelulares), como las terrestres. Sin embargo  la Tierra, de momento,  no ha variado sus condiciones ambientales, como para poner en peligro a sus formas de vida superiores. ¡Y mira que han ocurrido catástrofes, muchas de las cuales empequeñecen la imaginación de los mejores directores de cine de ficción de Hollywood!

Hace unos 250 millones de años, la Era Primaria termina con la desaparición de casi el 90% de las especies marinas y el 70% de las pocas terrestres que habitaban la Tierra en esa época. Conocida como la extinción del Pérmico, periodo que pone fin a dicha Era, es la mayor extinción de la Vida acontecida en este planeta. Sus causas siguen siendo un misterio, barajándose varias posibilidades, que van desde un gran impacto cósmico, hasta una inusitada actividad volcánica, o ambas a la vez.

Doscientos millones de años más tarde, en las postrimerías de la Era Secundaria, en el periodo Cretácico, el 65% de las especies volvió a desaparecer, poniendo fin a la de los grandes dinosaurios. Esta vez parece estar documentado sólidamente, que se debió al impacto de un asteroide, que cayó  allá por  donde hoy se encuentra el golfo de México.

Las eras geológicas están marcadas por la desaparición de unas formas de vida y la aparición de otras nuevas, pero dentro de ellas hay centenares de pequeñas desapariciones cuyas causa siguen siendo un misterio.

Pero a pesar de las catástrofes, las condiciones de vida, nunca han sobrepasado los límites de lo imposible de superar y la Vida orgánica ha ido creciendo y evolucionando, modificando ella misma las condiciones para su mejor desarrollo.

Mármoles y peridotitas

Contacto de peridotitas y mármoles. La instalación de las peridotitas, desde las zonas mas profundas de la corteza terrestre, ha transformado las rocas calizas en mármoles. El contacto entre rocas de procedencia y constitución tan diferentes, y su emersión hasta formar montañas de más de 1500 metros de altitud, supone un episodio de gran trasiego energético. Serranía de Ronda. Málaga

La historia de la Vida es una historia de lucha contra la adversidad, “de comer y no ser comido”, de búsqueda de cobijo y protección frente a las inclemencias, de búsqueda y lucha por un compañero/a, por el puesto en la jerarquía social, por la defensa de la prole, etc.

Uno de los mecanismos más eficaces en esa lucha contra la adversidad ha sido y es, el unir voluntades y esfuerzos entre especies diferentes, pero con un mismo fin: superar las contrariedades del destino y crear nuevas posibilidades.

Así surgió la Simbiosis o el apoyo mutuo de especies diferentes,  que permitió a las bacterias y organismos procariotas, dar el paso a las células eucariotas, al dotarse de estructuras de membranas internas como el Núcleo, donde guardar y protege el cada vez más complejo y delicado ADN, que a su vez codifica actividades celulares  más complejas. Hay quien piensa que el Núcleo celular es producto de simbiosis entre células procariotas de diferentes tamaños.

Es muy posible que la Simbiosis permitiera a las células eucariotas, incorporar  pequeñas Bacterias en sus citoplasmas con complejos enzimáticos capaces de hacer frente a la cada vez mayor concentración de oxígeno en la atmósfera, e incluso sacarle un mayor aprovechamiento energético a esa nueva realidad. Se incorporaron las mitocondrias al citoplasma de las nuevas células, convirtiéndose en los orgánulos encargados de la respiración aeróbica.

Es también muy posible que una Simbiosis parecida incorporara  bacterias fotosintéticas al citoplasma de células mayores, formándose los cloroplastos, permitiendo la aparición del Reino Vegetal y  el aprovechamiento de una nueva fuente inagotable de energía, en forma de luz, que empezaba a llegar a la superficie de la Tierra.

 

Roble y Helechos

Roble Quejigo tapizado de helechos.

La Simbiosis es una relación interespecífica muy utilizada por la Vida orgánica en la Tierra,  gracias a ella, les permite a los Líquenes colonizar y vivir en medios muy inhóspitos, como desiertos, las rocas desnudas y en condiciones muy extremas, en los polos. Los líquenes son un ejemplo de Simbiosis “de libro”, donde colaboran un Alga microscópica  unicelular, que mediante la fotosíntesis fabrica el alimento, y un Hongo pluricelular que le da cobijo, protección y le suministra los aportes minerales.

Son muy ejemplarizantes la Simbiosis de Algas y Pólipos que forman los Arrecifes de Coral, las mayores estructuras creadas por los seres vivos en el planeta, o las Micorrizas que son hongos que viven en las raíces de los árboles, ayudándoles a generar frondosos bosques, gracias a un mayor y más rápido crecimiento en sus primeras etapas, las más vulnerables. Hasta las bellas y fascinantes Orquídeas, necesitan de un hongo microscópico, también en sus primeras etapas, para germinar y llegar a adultos, como bien sabe los cultivadores de estas plantas.

Nuestra “flora bacteriana intestinal”, que nos aporta algunas vitaminas y ayuda en el proceso digestivo, la de los herbívoros que les permite utilizar la celulosa de las plantas como fuente de glucosa, son algunos ejemplos de lo extendida y de la importancia que tiene este “apoyo mutuo” entre especies diferentes  y que tienen un mismo fin: hacer frente a la adversidad y abrir nuevos caminos evolutivos que expandan  el potencial biológico.

 

Pinsapos entrelazados

"Dos abetos pinsapos del Sur de España han crecido tan juntos, que en vez de luchar por el trozo del bosque, quizás decidieron cooperar entrelazandose, para formar un solo individuo. Hoy día alcanzan mas de 20 metros de altura y casi dos de diámetro, gozando de muy buena salud."

La  Simbiosis es una Alianza entre especies diferentes unidas por el vínculo de la supervivencia, para hacer frente a las hostilidades que el Universo plantea a todo lo que existe, no porque el Universo sea “malo”, ni “bueno”, si no porque es la expresión de la enorme energía que mantiene su existencia.

Cuando vemos la Tierra y todo lo que ofrece a la Vida con "ojos de admiración", lo primero que se me viene a la cabeza es: ¿Pudiera existir una simbiosis entre la Tierra  y la Vida orgánica?

Lo que la Tierra ofrece a la Vida orgánica parece obvio:

- Es el soporte y la matriz de esta;  la ha ayudado a que se exprese con una fuerza, representada por su diversidad actual y pasada, que no tiene comparación en el espacio que conocemos: el Sistema Solar. Es posible que la Tierra no diera origen a la Vida orgánica, pero sin duda la ha abrigado, potenciado y ayudado a reponerse después de las catástrofes, de una manera ejemplar.

¿Qué le ofrece la Vida orgánica a la Tierra?

 - Como indique al principio de esta historia la Vida orgánica le permite a la Tierra luchar contra la ley inexorable del “aumento de entropía del sistema”, evitando la perdida incontrolada de su energía interna; es decir, le permite prolongar su “juventud”, paliando en parte los efectos de una “vejez”, por otro lado inevitable.

La Tierra expresa su energía interna, creando y destruyendo Corteza oceánica: creándola a través de las Dorsales. Destruyéndola a través de las fosas oceánicas o zonas de Subducción. La corteza oceánica es la piel densa de la Tierra que se recicla continuamente, a la misma velocidad que a nosotros nos crece la nuestra y a los árboles su corteza.

Como consecuencia del reciclado de esta piel densa de corteza oceánica, en las zonas de subducción se va originando otra piel menos densa:

La Corteza Continental, formada por cordilleras perioceánicas de rocas sedimentarias, volcánicas y metamórficas. Esta piel por su menor densidad, flota y descansa sobre la  otra  más densa, lo que no le permite el reciclado por subducción. Los continentes no se pueden reciclar, no subducen y por tanto van creciendo con el tiempo en detrimento de los océanos, que van disminuyendo.

Hay que tener en cuenta que no todas las rocas que se generan en las zonas de subducción, son rocas sedimentarias plegadas, las cuales provienen de otras rocas continentales erosionadas, transportadas por los ríos y depositadas en el fondo del mar como estratos. Junto a estas hay una gran cantidad de rocas volcánicas nuevas, que proceden de la fusión parcial de la placa que subduce, mezclada con una porción de agua y sedimentos, lo que las convierte en rocas volcánicas menos densas que las basálticas oceánicas, de las que proceden.

La Subducción es un proceso inexorable que crea una "callosidad" en forma de continentes, en la joven y dinámica "piel basáltica oceánica". Estos continentes se pueden unir por Obducción, aumentando con el tiempo en extensión. Pueden nuevamente romperse por la actividad de las Dorsales y formar nuevos océanos (mar Rojo), a lo que le seguirá la Subducción inevitable que genera el dinamismo de estas Dorsales y el choque de las Placas, haciendo que aparezcan nuevos fenómenos magmáticos en forma de Arcos de Islas Volcánicas y de nuevas cordilleras perioceánicas.

Cordilleras antiguas erosionadas y transformadas con el tiempo en macizos de rocas metamórficas y volcánicas (Granitos), forman los Escudos Continentales, las zonas mas antiguas de la Tierra, donde se adosarán las nuevas cordilleras, generadas en la Subducción, así sucesivamente, para formar con el tiempo, núcleos continentales mayores y más gruesos.

 

Peridotias y Mármoles

El contacto entre rocas peridotitas y mármoles, nos muestra el complejo y variado mosaico de rocas que forman los continentes.

 

De esta manera se ha ido formando con el paso del tiempo, el rico elenco de las rocas que constituyen los continentes, y por supuesto sin dejar de actuar los agentes atmosféricos ( agua, gases y viento) que limpian, pulen, erosionan e interactúan con todas las rocas que afloran a la superficie de la Tierra, enriqueciendo aun más este mosaico de minerales, al añadirles componentes atmosféricos a los productos del interior terrestre y reordenar sus átomos  y moléculas a las nuevas condiciones de presión y temperatura, que existe en la superficie.

En resumen, el paso del tiempo afecta a la Tierra aumentando, en extensión y grosor, su piel de corteza continental poco densa; y disminuyendo la otra piel mas densa de corteza oceánica. Mas continentes y menos océanos.

Esta es la manera que tiene el planeta Tierra de cumplir con el imperativo del Universo que hace envejecer a todo lo que existe: una Tierra anciana estaría formada casi exclusivamente por una gruesa corteza continental, que sería casi imposible romper y mover como lo ha venido haciendo casi desde su formación, pues se necesita una energía interna que ya no posee.

 ¡ Pero la Vida orgánica sobre la superficie de la Tierra puede aminorar este inexorable proceso de envejecimiento !

Los primeros geólogos que estudiaron con rigor las cordilleras, desarrollaron una teoría muy sugerente para explicar la formación de estas enormes masas de rocas plegadas, fracturadas y emergidas. La denominaron Teoría del Geosinclinal, la cual desarrollaba un modelo de evolución de las cuencas sedimentarias que se transformaban con el tiempo en cordilleras.

Esquema del geosinclinal

Esquema de un geosinclinal (I), que se asienta sobre los restos de antiguos geosinclinales (II,III, y IV) que evolucionaron hasta cadena montañosas y luego se erosionaron, aumentando en extensión y grosor los continentes en sus bordes. ( Imagen tomada de la monografía de Scientific American "Deriva continental y Tectónica de Placas" de Robert S. Dietz de 1972)

La teoría del geosinclinal decía que casi todas las cordilleras pasan por una  primera etapa en la que los sedimentos se depositan en  los mares, formando surcos paralelos a la línea de costa. Esta etapa de sedimentación continuaba hasta formar una gruesa capa de sedimentos, que se iba hundiendo cada vez más en la corteza como consecuencia de su propio peso, (hay que tener en cuenta que el grosor de estas capas de sedimentos que se acumulan en las desembocaduras de los grandes ríos, pueden sobrepasar los 10 Km de espesor). El hundimiento de estos sedimentos continuaba hasta contactar con las zonas calientes del interior, lo que desencadenaba su plegamiento y emersión. Es decir indicaba que se producía un hundimiento o subsidencia de los sedimentos, antes de plegarse y emerger.

La teoría era sugerente porque, aún desconociendo el modelo de placas corticales y la subducción, sugería la existencia de profundas fosas donde se hundían los sedimentos, para luego emerger plegados y mezclados con rocas volcánicas.

Admitía que el peso de los sedimentos hacía que se hundieran en la corteza pudiéndola romper, hasta contactar con las zonas profundas y calientes. Este hundimiento y contacto con las zonas calientes y profundas de la Tierra, reactivaban misteriosas fuerzas orogénicas que plegaban y emergían los sedimentos formando las cordilleras.

¡No estaban mal encaminados estos geólogos!, ya que efectivamente según indica la Tectónica de Placas, la corteza se rompe y subduce hasta que parte de ella se funde y forma un magma que emerge con los sedimentos, en el proceso de la Subducción, para formar cordilleras perioceánicas.

La cuestión radica en si esas potentes series de sedimentos son capaces de hundirse hasta romper la corteza oceánica y desencadenar la Subducción.

Personalmente creo que sí. La parte más débil de la corteza terrestre, es  la zona de transición donde se unen las dos cortezas: la continental y la oceánica y esto ocurre, no en la línea de costa, sino muchos kilómetros mar a dentro,  a cientos de metros de profundidad, donde termina la Plataforma Continental, que es la parte del continente que se prolonga hacia el interior de los océanos suavemente, a veces centenares de kilómetros, luego se interrumpe abruptamente y con una gran pendiente se dirige hacia las profundidades oceánicas,  formando el Talud.

 

Suelo oceánico

 

Ahí, en la base del Talud, se pueden acumular depósitos de sedimentos de varios kilómetros, algunos llegados en avalanchas desde la plataforma, en forma de aludes de arena y lodo denominadas “Corrientes de Turbidez”, que a veces alcanzan dimensiones planetarias de miles de km2, pudiendo poner en riesgo las comunicaciones submarinas intercontinentales, por roturas de los cables telefónicos.

Y ahí está el punto más débil de la corteza terrestre, una zona fácil de romperse, como bien saben los habitantes de las Islas Canarias, ya que estas islas se creé se formaron por ruptura de la corteza, mediante fallas que produjeron levantamiento de bloques y la consiguiente salida de magma del interior, en esa zona de contacto de ambas cortezas.

Geología de la Islas Canarias

Esquema de la geología de las Islas Canarias, formadas por ruptura y levantamiento de los bloques fracturados, con la consiguiente salida de magma, en la zona de transición de la corteza continental y oceánica.

Esquema según Vicente Araña y Juan C. Carracedo

 

Es posible que las Islas Canarias, representen la futura zona de subducción del Atlántico oriental, habida cuenta que este gran océano se está expandiendo desde hace unos 150 millones de años y no posee subducción en sus orillas, salvo la que se está formando en su parte más occidental, en el Caribe, donde ya se ha producido una fosa, la de Puerto Rico. Todo dependerá de la actividad de las dos Dorsales que actualmente comprimen África:

- La del Atlántico, mas potente en los últimos tiempos, que mueve al continente Africano hacia el Este.

- Y la del Rift Valley, que abriendose en el Mar Rojo, mueve a África hacia el Oeste.

Rift del Mar Rojo

Imagen del Mar Rojo formado por una Dorsal que se bifurca en el Sur en un "punto triple", dando dos ramales, el de la izquierda se introduce en África formando el Rift Valley, el de la derecha continua por el océano Indico hacia el Este.

 

¿Qué es lo que hace que los sedimentos se vallan acumulando en los fondos oceánicos? Evidentemente la Erosión implacable a la que está sometidas todas las rocas que afloran en los continentes. Pero esa erosión no siempre es igual de activa.

La geología muestra como la Tierra pasa periodos de intensa actividad erosiva (Resistaxia), donde se forman potentes espesores de sedimentos, seguida de periodos de calma (Biostaxia), donde disminuye la actividad erosiva.

La fase de Biostaxia se debe al desarrollo de una cubierta vegetal extensa  sobre la superficie de la Tierra, que aminoran dichos procesos erosivos. También puede deberse a un cambio climático que atenúe la lluvia y la actividad de los agentes erosivos.

Pero lo que es seguro es que sin esta cubierta vegetal, la implacable erosión acarrearía ingentes cantidades de arena, barro y lodo a los mares, provocando a lo largo del tiempo, el acumulo de gigantescos bancos de sedimentos (de decenas de Kilómetros de espesor en la desembocadura de los grandes ríos) sobre los fondos marinos, que como consecuencia de su peso se hundirían  mas y mas, hasta romper la corteza oceánica, sobre todo en su parte más débil, donde contactan la corteza continental y la oceánica. Esta ruptura generaría en principio salidad de magma en forma de volcanes (Islas Canarias) y posteriormente la fuerzas distensivas de las Dorsales podrían desencadenar el hundimiento de la corteza oceánica, mas densa bajo la continental, desencadenando con el tiempo la aparición de Subducción.

 

Erosión en el Estrecho de Gibraltar

Estrecho de Gibraltar.

Tenues manchas marrones de sedimentos bordean las costas del golfo de Cádiz y noroeste de Marruecos. Algunas son introducidas por la corrientes del atlántico hacia el mediterráneo. Estos sedimentos aportados por los ríos, producto de la erosión de los continentes, se depositan el el fondo del océano formando grandes depósitos de kilometros de espesor. (Imagen de la NASA)

La subducción supone una activación de los procesos energéticos internos, que conllevan a una pérdida de la energía interna del planeta. Parte de esa energía se emplea en formar una gruesa corteza continental. Erosión y Subducción llevan a un engrosamiento de la piel de la Tierra, de la callosidad que forman los continentes, a costa de la disminución de la otra piel densa y dinámica, que se genera y destruye y vuelve a generar constantemente mientras el planeta es joven y tiene energía.

La Erosión y Subducción van unidos y suponen disipar de manera violenta  y rápida la energía interna del planeta, una energía que es finita y concreta.

La existencia de la Vida orgánica sobre la superficie de la Tierra, sobre todo sus extensos bosques y selvas, suponen una ventaja que aminora la erosión de los continentes, haciendo que los ríos bajen al mar sin una gran carga de sedimentos, sus aguas fluyan más limpias a los océanos, lo que conlleva que se aminoren los procesos de sedimentación, evitando que se colmaten de sedimentos los bordes de los continentes, donde convergen las dos cortezas: continental y oceánica, la zona mas débil de esta, y por consiguiente la mas fácil de romper. El desarrollo de una extensa cubierta vegetal en la superficie de los continentes, puede retrasar la aparición de la Subducción.

 

Valle del Genal

El manto verde vegetal que cubre casi todos los rincones de los continentes, es el mayor aliado de la Tierra en su lucha contra el aumento de la entropia. Gracias a este "manto de vida orgánica", el planeta reduce la inevitable subducción, a la estricta y necesaria.

No hay mas que observar como despues de un incendio forestal, los arroyos y ríos vierten su carga lodo, arena y barro en el fondo de los valles o en los mares próximos.

Mediante la erosión desenfranada, en epocas de Resistaxia, los rios acarrean millones de toneladas de sedimentosal mar, que con el tiempo se acumularán en la Plataforma continental y/o en la base del Talud, en esa zona débil de transición entre las dos cortezas, la Continental y la Oceánica. Este acumulo de sedimentos se hundirá cada vez mas por su peso, provocando que termine rompiendose la corteza, desencadenando procesos de subducción y magmatismo, y disipando de la energía interna del planeta, que se transformará en nueva corteza continental no rreciclable, a costa de la disminución de la joven y dinámica corteza oceánica.

Evidentemente y debido al dinamismo de la Dorsales, que están formando continuamente nueva piel de corteza oceánica, la Subducción es un proceso inevitable e inexorable, que obliga a "reciclar continuamente" esta corteza oceánica, pero el desarrollo de una exuberante Vida Vegetal sobre la faz del planeta puede evitar que se desarrollen mas procesos de Subducción que los estrictamente necesarios que compensen el dinamismo de la Dorsales.

Para comprender un poco mejor lo que la Vida le ofrece a la Tierra, debemos de mirar a nuestro vecino Marte.

Marte es un planeta más pequeño que la Tierra, con la mitad de diámetro  y con una masa diez veces menor, está disipando su energía interna de una manera bestial:

- Posee el mayor volcán del Sistema Solar, el Monte Olympus, con más de 27 kilómetros de altura desde su base y con una extensión de  más de la mitad de la Península Ibérica. El Monte Everest medido así, desde el fondo del océano,  tiene algo más de 13 km de altura.

- Próximo a su ecuador aparece unas fracturas, el Valle Marineris, que dan origen a una red de cañones, de dimensiones colosales, donde caben varias veces el Gran Cañón de Colorado; aparte sobre su superficie existe un buen numero de grandes y violentos episodios volcánicos.

Marte es un planeta pequeño donde los eventos geológicos que implican un gran gasto de energía interna, se han hecho a escala gigantesca.

 Marte parece que tuvo Agua y posiblemente Vida en un pasado remoto, pero por causas desconocidas perdió ambas, o mejor dicho desaparecieron de su superficie.

El planeta no tiene aliados contra la pérdida de su energía interna y esta se pierde de forma descomunal, mediante la formación de grandes volcanes y fallas.

Esta pérdida de la energía interna quizás se traduzca también en el debil campo magnético que el planeta posee. Se me escapa la relación que pudiera existir entre la pérdida rápida de su energía interna y la disminución del campo magnético, pero el campo magnético es la primera y más eficaz barrera de protección de la Vida de las radiaciones ionizantes del espacio exterior.

Quizás la Vida en Marte se eclipsó al disminuir su campo magnético, o la relación pudo ser inversa, quizás la Vida y el Agua desaparecieron del planeta rojo, lo que provocó la pérdida incontrolada de su energía interna y esta una disminución de su campo magnético.

Malle Marineris. Marte

 

Cuando se comparan ambos planetas se observa a una Tierra pletórica de energía, cubierta de agua en sus dos terceras partes, con una dinámica corteza de placas en movimiento, un potente campo magnético y una Vida orgánica diversa e igualmente rebosante de energía creadora, que se desarrolla en todos los rincones del planeta y que en Alianza con este, le ayuda a disipar lentamente su energía interna.

Una Alianza entre la Tierra y la Vida orgánica que hace que los dos, hasta el momento, tengan una buena salud, aunque en los últimos tiempos una especie, la humana, la está poniendo en peligro. ¿ Como se defenderá la Tierra de esta "humanitis aguda" que está padeciendo?. La respuesta no hay mas que verla en forma de catástrofes y desastres naturales. Una gran parte del remedio está en nuestras manos.

¡Es mas necesario que núnca volver a recuperar la Alianza que una vez tuvimos con la Madre Tierra !

 

Carta del jefe indio Noah Sealth

 

La Alianza de Gaia en pdf

 

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