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LA VIDA ORGÁNICA

Pinsapos hombres

"La Vida Orgánica"

 

Pinsapos

"¡Árboles!

¿Habéis sido flechas caídas del azul?

¿Que terribles guerreros os lanzaron?

¿Han sido las estrellas?

Vuestra música viene

del alma de los pájaros,

de los ojos de Dios,

de la pasión perfecta.

¡Árboles!

¿Conocerán vuestras raices toscas

mi corazón en Tierra?

Federico García Lorca

 

Los seres vivos somos "hijos de la Tierra", pero mas que "hijos naturales" mas bien parecemos "adoptados". Nuestro origen estaría en las Estrellas, como el de la Tierra, pero en diferentes lugares.

Los átomos que forman mayoritariamente la Tierra (Oxígeno, Hierro, Magnesio, Aluminio, Calcio, Sodio, Potasio), se formaron en estrellas muy grandes e inestables (Supernovas), que terminan su corta viva en violentas explociones, mandando al espacio los átomos creados en su "horno interior". Mientras que los seres vivos estamos formados por átomos de Carbono, Oxígeno, Hidrógeno y Nitrógeno, que posiblemente se han formado en estrellas mas pequeñas parecidas al Sol, que tambien al morir pueden lanzar al espacio esos atomos, que al mezclarse con los anteriores formaran grandes Nebulosas, sembrando de materia el vacio espacio y posibilitando que con el tiempo se formen nuevas estellas, planetas y seres vivos, en un "tiovivo cósmico" donde la "Vida" y la "Muerte" se entrelazan hasta confundirse.

Sea como fuere, es especialmente significativo que nuestra materia sea tan diferente a la que constituye mayoritariamente las rocas que pisamos y nos sustentan.

Los científicos, notaron hace tiempo esta diferencia y clasificaron la constitución química de ambas entidades en dos tipos: Orgánicos e Inorgánicos; siendo la constitución de los primeros, la característica de los organismos vivos y la segunda, la característica de la materia de la Tierra.

Rododendro Betico

Flor de Ojaranzo o Rododendro bético.

Uno de los  grandes debates de las ciencias es ¿Cómo apareció la Vida en la Tierra? Esta pregunta, como todas las relativas a esta época, nadie podrá nunca resolverlas con absoluta seguridad y siempre serán las hipótesis sustentadas en indicios o hechos observados, las que desarrollen las teorías mas posibles o mas convincentes.

Los científicos clasifican a los seres vivos en Cinco Reinos: Animales, Vegetales, Hongos (setas), Algas ( unicelulares) y Bacterias ( virus).

A mediados del siglo pasado el modelo del bioquímico soviético Aleksander I. Oparín, así como la posterior experiencia del estudiante Norteamericano Stanley L. Miller, proponía que la Vida en la Tierra se había podido original de manera espontánea, bajo unas condiciones atmosféricas anaeróbicas (sin oxígeno) y rica en gases inorgánicos como: Dióxido de carbono (CO2), Amoniaco (NH3), Metano (CH4); y absolutamente regidas por las “Leyes del Azar”.

Vida a partir de la No-Vida, aunque la probabilidad de que las moléculas inorgánicas existentes se unieran, para formar la mas elemental molécula de Ácido Nucleico (ADN, o ARN), que pudiera configurar la mas elemental proteínas (molécula primordial de la Vida terrestre), fuera la misma que  la de lanzar un dado un millón de veces y que saliera siempre una misma cara.

Pero como dijo Einstein: “Dios no juega a los dados con el Universo”, y la leyenda de Frankestein, no es mas que eso, ya que no se ha logrado crear Vida partiendo de la materia inanimada, a pesar de los sofisticados medios que la ingeniería química posee hoy día, ni siquiera juntando los componentes mas complejos y vitales: como el ADN o los enzimas que regulan su funcionamiento.

A veces es difícil discernir entre la propia Vida y los mecanismos materiales, a través de los cuales se expresa esta.

Lepiotas

Los Hongos representan un Reino diferente de las Plantas. No pueden fabricar su alimento por fotosintesis como lo vegetales y bioquímicamente se relaccionan con los Animales, ya que poseen "quitina", una molécula con la que los Insectos fabrican su exoesqueleto.

La llegada del cometa Halley en 1986, su observación y análisis científicos, así como la de otros cometas o asteroides de hielo, observados con las sondas espaciales, muestran que estos astros son grandes bolas de “hielo sucio”, entendiendo esta suciedad como la formada por moléculas orgánicas e inorgánicas sencillas, algunas de ellas sorprendentes como aminoácidos no biológicos, hidrocarburos, dióxido de carbono. La existencia de estas moléculas, unido a la posibilidad de que estas pudieran superar sin deteriorarse, un impacto en la Tierra, está abriendo la posibilidad de que los cometas no solo trajeron agua y moléculas de carbono a la Tierra, si no que también pudieran haber traído la Vida, en forma de esporas o “cápsulas” de resistencia que muchas bacterias pueden adoptar.

Y siguiendo este razonamiento hacia atrás, ¿Pudo la Vida, expandirse o propagarse de estrella en estrella, mediante la explosiones de supernovas? Todo dependería de donde estuviera la vida, en relación con la estrella.

Si una estrella próxima al Sol explotara como supernova, posiblemente las atmósferas de los planetas interiores serian barridas; y con ellas las miles de formas microscópicas de Vida que en la atmósfera terrestre existen. Pueden que de esta manera la vida se expanda de planetas interiores  a los exteriores, en el caso del Sistema Solar. En el caso de planetas asociados a otro tipo de estrellas, pudiera las esporas microscópicas integrarse en nebulosas interestelares y de aquí a asteroides de hielo o cometas, viajando por el espacio y sembrando la Vida por el Cosmos desde “Dios sabe cuando”.

Nadie sabe con precisión cuanto tiempo pueden durar, en estado de “vida latente”, las esporas bacterianas. Si las semillas de una planta  superior pluricelular como la Magnolia, es capaz de  aguantar mas de 2000 años para germinar (es el caso constatado de mayor duración de una semilla), una espora microscópica puede multiplicar esa cifra muchas veces. Y lugares donde germinar no faltan en el Universo, pues cada vez son más los planetas que se descubren, y solo se descubren los mayores, de un tamaño similar al de Júpiter.

Pensar que, en un Universo donde hay mas estrellas que granos de arena en  todas la playas de la Tierra, la Vida se da solo aquí, es volver a considerarse centro del mismo, negando la profunda revolución del pensamiento que  supusieron las ideas de Copérnico, Kepler  y Galileo,  que sentaron las bases de que somos “Uno mas”, en este insondable y maravilloso Universo.

 

Cometa Hale-Bop

 

Sea como fuere, la “Vida” empezó a desarrollarse en la Tierra hace mas de 3.000 m.a. y los cambios que produjo marcarían la evolución del  planeta en el futuro, estableciéndose un estrecho y fuerte vínculo entre ambos, una “simbiosis” en donde cada uno le aporta al otro cualidades que no posee y que en su conjunto ambos se benefician.

Así la Tierra dio cobijo a la Vida, la protegió y la dotó de los recursos necesarios como para lograr una evolución, que la llevaría a tener una variabilidad y diversidad inusitadas. Con un potencial ilimitado, esta se ha desarrollado en todos los medios del planeta (acuático, terrestre y aéreo). Con la fuerza y determinación que le imprime su diseño genético, ha logrado modificar las rudas condiciones ambientales de las primeras épocas, por otras más acordes a sus necesidades, de tal manera que, ha convertido a la Tierra en un “Oasis” sideral, frente a la inmensidad desértica de los alrededores.

Y la  Vida ha dado a la Tierra la  formación de una cubierta biológica en su capa más externa, que ralentiza los procesos erosivos y aminora el ritmo de envejecimiento del Planeta,  frenando el aumento del grado de entropía del “Sistema Tierra” y favoreciendo  la evolución y continuidad de sus capas fluidas (atmósfera e hidrosfera). En esta interacción los cambios inducidos por ambos, han sido enormes y así, tanto la Tierra como la Vida han evolucionado profundamente desde el comienzo de esta maravillosa relación.

Las primeras formas de Vida en la Tierra eran muy sencillas, por supuesto microscópicas y unicelulares, sin sistemas de membranas internos y por tanto, sin protección para su, también sencillo material genético. Estas formas de Vida continúan hoy día su andadura por este planeta y se clasifican como organismos Procariotas, o sea, anteriores a la creación de un Núcleo celular, donde  se aísla y protege  el material genético, que es como el “disco duro” del ordenador biológico, que se transmite de generación en generación. Están representadas por la Bacterias y Cianofíceas y a decir por su proliferación y resistencia a los cambios ambientales, el primitivismo de su estructura, no esta reñido con su enorme potencial biológico.

Aparecieron estos organismos en una Tierra muy diferente a la actual, con una atmósfera compuesta de gases reductores como: sulfhídrico (H2S), metano(CH4), amoniaco (NH3), dióxido de carbono(CO2) con unos niveles, este último, 300.000 veces superiores a los actuales. La espesura de esta singular atmósfera hacia que los rayos solares apenas la atravesaran, haciendo que la oscuridad y la penumbra impusiera su dominio sobre la superficie de la joven Tierra.

Chimeneas negras

Una chimenea de humo negro aflora en la más absoluta oscuridad, en las profundidades del mar, en medio de la Dorsales oceánicas, emanando una mezcla muy caliente de metales y agua a casi 300 grados centígrados. Bajo estas condiciones existen bacterias quimisintéticas que sustentan un rico ecosistema.

La primera necesidad de un ser vivo es conseguirse alimento y en el ambiente antes descrito, eso era una verdadera proeza, ya que no había materia orgánica, ni luz suficientemente eficaz para fabricarla, como hoy día lo hacen las plantas y  bacterias fotosintéticas. Solo había un mundo mineral inorgánico y por tanto de él debían de obtener la energía para fabricar las grandes moléculas de carbono, que son la base de la estructura de la Vida y de su metabolismo. La manera en que obtenían energía para sintetizar dichas moléculas, se le conoce como Quimiosíntesis y es un proceso complejo que utiliza el movimiento o trasiego electrónico que se producen en la oxidación de los metales y compuestos inorgánicos como el Sulfhídrico. Este proceso aún lo realizan las bacterias que habitan en la más absoluta oscuridad, en el fondo del mar, en las Dorsales oceánicas, en condiciones extremas de altas temperaturas y ambientes muy enrarecidos de las emanaciones volcánicas submarinas. Como testigos de otras épocas, las bacterias quimisintéticas que habitan en la actualidad, nos muestran las formas de Vida que debieron de existir en la primitiva Tierra.

Quimiosintesis

Ilustración del ecosistema que se desarrolla en la oscuridad al calor de las emanaciones metálicas submarinas, que se producen por la intensa actividad magmática de la Dorsales. Gusanos tubícolas de casi un metro de longitud filtran el agua con sus rojas branquias para extraer el alimento que proporcionan las bacterias quimiosintéticas que oxidan metales y que son la base de estas cadenas alimenticias. Posiblemente estos procesos se han venido desarrollando desde hace miles de millones de años, desde el cominezo de la Vida en la Tierra.

Pero algo también inusual en la actualidad, marcaba el metabolismo de estos primitivos seres. Para la mayoría de los seres vivos actuales, el oxígeno es un elemento vital para su existencia. Por su gran afinidad electrónica, constituye el receptor final de los electrones que se van desprendiendo de la materia, a medida que el metabolismo la degrada para obtener su energía. Posteriormente este oxígeno, con electrones de más, se unirá a los protones, producidos también en la degradación de la materia orgánica, para formar agua, que es un producto de la respiración de la mayoría de las células de los seres vivos que habitan la Tierra en la actualidad. Para aquellos seres primitivos el oxígeno, no solo  era un elemento extraño, sino también  nocivo, su metabolismo estaba adaptado a otras moléculas como receptores de los electrones, produciendo una gran variedad de compuestos metabólicos finales. Estos procesos continúan en la actualidad y se les conoce como respiración anaeróbica y son privativos de bacterias con pocos requerimientos energéticos.

Para sintetizar las  grandes moléculas orgánicas, bien para alimento, bien para el crecimiento y la renovación de las estructuras biológicas, los seres vivos necesitan dos átomos fundamentales: carbono e hidrógeno. El primero lo obtendrían del dióxido de carbono que tan abundante era en la atmósfera primitiva, el segundo no podrían obtenerlo de su mayor fuente, el agua, pues desprendería oxígeno, y este era un veneno para ellos. Su fuente principal serian los compuestos de hidrógeno como amoniaco, sulfhídrico y metano, también abundantes en la atmósfera. Pero una fuente tan generosa como el agua no se puede desdeñar y a medida que la atmósfera se iba haciendo mas diáfana y permeable a los rayos solares, la posibilidad de romper la molécula de agua mediante la energía solar, aún a costa de neutralizar los efectos adversos que el oxígeno pudiera producir, era algo que merecía la pena  intentar.

Los seres que lo intentaron y consiguieron, lograron una fuente casi inagotable de hidrógeno, mediante una energía cada vez mayor que se iba imponiendo inexorablemente, a media que la luz iba ganándole el pulso a las tinieblas. Paralelamente al dominio de la luz sobre la superficie terrestre, estos intrépidos seres, fueron proliferando y expandiéndose y con ellos el oxígeno, que como elemento de desecho desprendían, empezó a ser un serio problema. Pero como dice el refrán, “a grandes males, grandes remedios”  y que mejor remedio que adaptarte a lo que te perjudica, dándole la vuelta a la situación y sacándole incluso provecho, pues la utilización de oxígeno incrementa notablemente el rendimiento energético del metabolismo de estos seres, haciéndolos mas activos y rápidos en su crecimiento y posiblemente en sus respuestas.

Al final estos seres, en una de las más notables adaptaciones biológicas que sobre el planeta se ha dado, consiguieron hacerse como las formas  de vida dominante, en consonancia a un medio ambiente lleno de luz y gases agresivos.

La revolución del oxígeno y del metabolismo aeróbico, produjo profundos cambios sobre el planeta y así la atmósfera paso  de reductora a oxidante y los óxidos de los metales como el hierro, empezaron a acumularse en los someros mares y océanos de la Tierra, formándose nuevos minerales y rocas en donde dejar constancia de estos eventos. La transformación que la Vida empezaba a causar en la Tierra, no había hecho más que empezar, y un nuevo campo lleno de oportunidades se levantaba ante los sentidos de los nuevos exploradores. 

 

Alcazaba y Pinsapos

Los árboles son posiblemente los habitantes mas genuinos de este planeta. Anclados en la Tierra mediante sus raices, obtienen de ella el Agua y los nutrientes minerales; del Aire los nutrientes de carbono y el oxigeno; y del Sol la energía para sintetizar su alimento. Son asiento de numerosas especies que utilizan su madera, hojas y semillas, contribuyendo a expandir la Vida por la Tierra.

Una de los mayores logros de la Vida Orgánica es sin duda la Fotosintesis, el complejo proceso por el cual los vegetales utilizan la energía solar para fabricar su alimento. La aparición de la fotosintesis en la Tierra, cambio por completo el curso de la evolución. En primer lugar se comenzó a producir oxígeno a gran escala, al utilizar el agua como fuente de hidrógeno. Este oxígeno se fue acumulando progresivamente en la atmófera, hasta transformarla y desarrollar, en los niveles mas altos, en la estratósfera, una capa de oxigeno triatómico: Capa de Ozono, que al absorver los rayos ultravioletas del Sol, permitio a la Vida poder salir del Agua y conquistar la Tierra firme y posteriormente el Aire.

 

Quejigo de montaña

Todos los Animales que habitamos la Tierra estamos ligados y dependemos de la Fotosíntesis, como fuente de producción primaria de alimentos. Para más generosidad, la fotosíntesis produce un enriquecimiento en Oxígeno y una disminucion de Dióxido de Carbono de la Atmósfera.

En segundo lugar, con la fotosintesis se consigue sintetizar moleculas orgánicas (glucidos, aminoácidos, etc.) a partir de moleculas inorgánicas sencillas (agua, amoniaco y dióxido de carbono), su producción es tan generosa, que permitirá aparecer y desarrollarse a un grupo nuevo de seres vivos: los Animales, que con su movilidad, dinamismo y singulares cuerpos, le añadirán, al imperativo biológico de Crecer y Multiplicaos, el otro de Evolucionar, añadiéndo belleza, ingenio y movimiento, al propósito de la Existencia y llenando todos los rincones del planeta de energía creadora.

 

Ojaranzos en flor

Ojaranzos en flor (Rhododendrom baeticum), reliquias de unas formaciones vegetales llamadas Laurisilvas que poblaron Europa en la era terciaria. En la actualidad, estos "fósiles vivientes" acompañan a los cursos de agua en los bosques de Alcornoques del Sur de España. Su floracion en primavera es un espectáculo anual de gran belleza.

 

Pinsapos y Luna

Con su porte esbelto y majestuoso, como queriendo tocar el firmamento, los Árboles, son los "Hijos del Planeta Tierra por Excenlencia" y son pocos los seres vivos que no dependamos, de una u otra manera, de ellos.

¡Quien a buen arbol se arrima, buena sombra le cobija!

 

 

 

Carta del jefe indio Noah Sealth

 

 

 

La Alianza de Gaia en pdf

 

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